Yo solo quiero a alguien con quien nunca me canse de bailar. Con quien siempre tenga ganas de compartir la noche y la mañana. Con quien el último beso sea la excusa perfecta para volvernos a besar.
Alguien con quien me apetezca hablar cada día. Y viajar. Y descubrir. Y pasear de la mano sin importar el tiempo. Alguien con quien lo eterno se vista de presente. Como mejores amigos, amantes y confidentes. La primera persona con la que llorar las penas y celebrar las alegrías. La única con la que valdrá la pena cada «buenas noches» y «buenos días».
LL