«Los “te odio” son los “te quiero” que esa persona rompió, uno a uno, contra el suelo. Cambia la palabra, que no el sujeto, conforme se llena de rabia y escarmiento. Y vuelve la pregunta de siempre: ¿por qué, de nuevo, confié?».

«Que, a veces, necesitamos que el sueño se haga realidad solo para comprender que también las ilusiones se pueden alimentar de autoengaño y disfrazarse, en vano, de fantasía».

Y me preguntaron de amores. Y hablé de ti. Pese al adiós. Pese a la distancia. Y creo que mis … More

«Morirse de ganas y que ni siquiera entonces se moleste en llevarte flores a la tumba».