25 de marzo de 2017
«No te aferres. Ni a nada ni a nadie. Aferrar lleva implícito el verbo de los arrepentimientos. Y pocos comparten la cuerda cuando se trata de otro acantilado».
«No te aferres. Ni a nada ni a nadie. Aferrar lleva implícito el verbo de los arrepentimientos. Y pocos comparten la cuerda cuando se trata de otro acantilado».
«¿Alguien sabe en qué momento vale la pena dejarse vencer por el “no vale la pena”? ¿Y cuándo el “no merece la pena” pasa de ser derrota a salvación?».