«Que la lluvia no te empape y el otoño no te caduque. Que el verano te temple y el invierno te enseñe a valorarlo. Que tu corazón siga latiendo primavera y tu calidez se contagie. Que las estaciones sean por fuera y lo de dentro solo tú puedas controlarlo».

«El invierno sin ti es más frío. El espacio está más vacío. El tiempo, con tu ausencia, se hace más largo. Y el día, desde que nace hasta que se esconde, sabe más amargo».