« “Cuando tiene ganas, se nota”, dijo la flor más cuidada del jardín. «Y cuando no, también», añadió la flor marchita de la esquina».

«Perdona porque a veces te quiero tan fuerte que se me aturullan las ganas. Perdona porque a veces te odio tan intenso que se me atropellan las palabras».

La relatividad no fue más que el valor, la importancia y el significado de todo esto. Ni intensidad ni … More

Ojalá hoy consigas caminar con la misma determinación con la que el tren circula por la vía. Con velocidad, pero también … More

Mi corazón ha muerto, pero sé que sigo viva. Aquí estoy, escribiendo estas líneas en un intento frustrado de sentirme menos sola. Ya no tengo fuerzas ni para … More

«Morirse de ganas y que ni siquiera entonces se moleste en llevarte flores a la tumba».