Quiero una sonrisa que me atrape, que me hipnotice, que lo pare todo cada vez que ronde cerca. Quiero una sonrisa que no se canse de aparecer. Que me rompa hasta convertirse en perdición y salvavidas. Una sonrisa para fotografiar y no borrar de mi mente. Una sonrisa eterna y al mismo tiempo nueva. Capaz de decirlo todo sin necesitar palabras. Una sonrisa de las excepcionales. De las que te hacen flotar. De las que acarician hasta el alma. De esas que dan la vuelta a cualquier día.