¿Sabes por qué creo que sí? Porque apenas nos conocemos y, sin embargo, cada día estamos más seguros. Te prometo que hacía mucho tiempo que no disfrutaba de una reciprocidad tan sincera. Tan de fluir, pero con cabeza. Como un amor que quiere más allá del «ahora», las emociones o el calentón.
Por eso me gusta hablar con él. Porque comprende mi pasado y entiende mis miedos. ¡Lo hace fácil! Sencillo. Natural, aunque en realidad nuestro encuentro haya sido quizá un poco extraño.
Puede que no me creas, pero, por primera vez, siento que he encontrado a alguien en mi mismo punto. Con ganas de compartir el presente, pero sin limitarse a él. Con intención de construir. Con visión de futuro. Con valentía. Alguien que no me entiende como reto y premio, sino como proyecto, suerte y regalo.
Así que sí. Ojalá que sí. Ojalá que al fin sea.
SPH