Vete si quieres, pero no te lleves mis ganas de escribir. Que si el corazón se rompe la inspiración nunca vuelve porque teme colarse entre las grietas. Que si te llevas las palabras mi lengua queda muda y mis manos, vacías; y no hay peor sensación que no poder ofrecer al mundo nada más. ¿Cómo podré desahogarme de tanto mar si no es aferrada a algo tan seco como una hoja? ¿Cómo podré seguir soñando si no tengo hueco para un verso más? La vida es injusta, la inspiración, escasa y lo único que ya está escrito es que, me guste o no, te marchas.
SPH