Que es cierto que te busco, algunas noches, cuando no puedo dormir. Cuando la vida me aprieta y tú, en cambio, me haces un hueco en tu cama.
Porque me tranquiliza el tacto de tu piel y esa respiración armonizada. Soledad que enfría. Calidez que llama. Tú que aún te sorprendes de que solo necesite hacer mía tu paz.
Que la vida y yo damos vueltas. Y es entonces cuando no lo puedo evitar. Yo que te extraño desde las sábanas. Yo que me conformo con saber que estás a mi lado para descansar.
SPH