Que te equivocas. Que la vida sin problemas no es vida. Que no creces, no aprendes, no caminas. Que te marchitas.
Que te equivocas y no te das cuenta. Que la comodidad es el veneno de los cobardes y el autoengaño también quema si en exceso se utiliza.
Que te equivocas. Y yo no quiero que te equivoques. Porque no soy tu error. Soy la complicación que necesitas.
SPH