No, por favor. No te vayas sin despedirte. Y si lo haces, cierra bien la puerta. No huyas entre suspiro y suspiro para luego llevarte su aire. No pisotees aquella flor que le regalaste en la primera cita. No. No llenes su vida de «noes» si sabes que el «sí» y el «vosotros» siempre fue la combinación perfecta.
LL