Ella, que llora de noche y ríe de día. Ella, que se revuelve bajo las sábanas cuando nadie la observa. Ella, a quien parece que ninguna miseria enfría. Ella, la misma que te engañó mientras sonreía.
Ella, que acrecienta la coraza en silencio. Ella, sobrada de vanidad, pero incompleta de amores. Ella, que parece espada y no es más que escudo. Ella, que jamás levantaría sospecha en tu mundo.
Ella, que duda sobre sí misma. Ella, que se protege con el disfraz del ego. Ella, que cada noche se acuchilla el alma. Ella, que se esconde para llorar sin ser juzgada.
Ella, que habla por temor al silencio. Ella, que ahoga en banalidades todos sus anhelos. Ella, que hace y deshace para engañarse con lo bueno. Ella, que en soledad se estruja hasta ser cristal roto en el suelo.
LL